Ya es malo que sea instinto decir que no cada vez que te ofrecen un poco de comida... Pero, ¿y cuando terminaste comiendo y después te sentís culpable? Eso es peor. Saber que no pudiste sostener ese "no" y terminaste tragando todo lo que pudiste. Que horas y horas de ayuno, de aguantarte todo no sirvieron para nada y no sabes que hacer... Eso sí duele.