Renuncié a mil cosas por entregarlo todo. Entregártelo todo a VOS. Te regalé cada latido de mi corazón, cada suspiro que sale de mí (y lo sigo haciendo). Es muy duro ver como voy dejando todo por alguien que por mí no deja nada. Ver como me voy jugando la vida entera poco a poco por alguien que no tiene los huevos para jugarsela por mí la mitad de lo que yo por el. Y sabes que es lo peor de todo? que estoy tan aferrada a vos que no me importa que sea así. No sé como soltarte por más que lo quiera. No me sale y no puedo. Porque cada vez que pienso en hacerlo y estoy decidida a poder seguir, de alguna manera haces que te agarre cada vez más fuerte. Sabes exactamente qué decir para que yo me quede, para que no pueda irme... Porque ya no se trata de QUERER, sino de PODER. Y yo no puedo, porque te siento una parte de mí, una parte de mi corazón, de mi alma. Tenes un control sobre mi que ni yo tengo. Tenes el poder de hacerme plenamente feliz o destruirme. Y mi error es que te lo hago saber cada vez que puedo. Al final la que se lastima sola, soy yo.