Que tristeza me da ver como el número de la balanza va bajando y bajando otra vez. Bajo de peso muy rápido, es la mejor y la peor parte. Lo que me da tristeza es no ver el cambio. Seguir viéndome de la manera en que me veo siempre. NUNCA es suficiente. Y cuando me siento bien, al segundo me busco hasta el más mínimo defecto. Y vuelve a ser igual... No puedo verme con otros ojos, por más que lo haya intentado más de mil veces. Siempre es igual...